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Una pionera de la Biología del Desarrollo en la ENEPI: Elsa Aurora Calleja Quevedo

Una pionera de la Biología del Desarrollo en la ENEPI: Elsa Aurora Calleja Quevedo

Julio 02, 2021 / Por Alejandro Hernández Daniel

Portada: Elsa Aurora Calleja Quevedo (centro) en el Laboratorio de Módulos Metodológicos de la carrera de Medicina en la FES Iztacala. Cortesía de la entrevistada

 

 

(Segunda parte)

 

La maestra Elsa Aurora Calleja Quevedo fue parte de la plantilla original de profesores que iniciaron actividades en la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales de Iztacala (ENEPI) en 1975,[1] hoy conocida como Facultad de Estudios Superiores de Iztacala (FESI) de la Universidad Nacional Autónoma de México. Impartió durante varios años y a distintas generaciones la asignatura de Embriología Animal dentro de la carrera de Biólogo y después la asignatura de Biología del Desarrollo en la misma institución. Actualmente se encuentra retirada.

Indagar sobre la trayectoria de quienes fueron pioneros en la enseñanza de una disciplina específica de una ciencia en nuestro país puede ofrecer información interesante sobre sus orígenes, formación, mentores, relevancia, sesgos, tendencias, textos y/o herramientas que utilizaron en su momento, o sobre los lugares en los que se han desempeñado, así como un nombre, apellido y rostros visibles que muchas veces, con el transcurrir de los años, llegan a difuminarse

La primera parte de esta entrevista se publicó el 11 de junio (véase: CTS, Una pionera de la Biología del Desarrollo en la ENEPI: Elsa Aurora Calleja Quevedo)

 

—¿Existe o existió alguna vez un laboratorio de embriología o Biología del desarrollo en la entonces ENEPI o la actual FESI?

—Inicialmente en la ENEPI había un pequeño laboratorio que se llamaba de Reposición, en el que había material para hacer preparaciones histológicas. En ese laboratorio yo inicié una colección de histología animal comparada y otra de embriones de pollo montados en bloque y en cortes transversales, que se usaban como material didáctico. ¡Cuando me jubilé en 2015 los profesores me dijeron que eran las mismas que se seguían usando!

Durante varios años Iztacala fue una escuela pobre en cuanto a recursos disponibles para laboratorios que fueran más allá del necesario para prácticas demostrativas, ya que había otras prioridades. Al principio, lo que urgía era implementar la docencia. Los maestros eran muy jóvenes en su mayoría y tenían poca o nula experiencia en investigación. En cuanto fue posible logré que se contratara a la Bióloga María Elena Núñez, que tenía experiencia en el laboratorio porque había trabajado en Cardiología con el Dr. Luis Muñoz Castellano. Ella fue de gran ayuda para elaborar material didáctico de Embriología. Sin embargo, yo era de la idea de que había que preparar a los futuros profesores de Biología en el área de Investigación. Pero esa no era la idea de las autoridades de la escuela, ni en ese entonces había la facilidad de optar por becas, como si lo hubo después.

Como ya había mencionado uno de mis objetivos era formar profesores egresados de la Carrera de Biología para que la FESI tuviera un grupo docente bien preparado en el área de Biología del Desarrollo. Cada intersemestre se ofrecieron cursos de formación y yo personalmente traté de apoyar a los que tenían más interés en el conocimiento. Uno de ellos fue el ahora Dr. Luis Arturo Baiza Gutman. En esa época, Luis Arturo era mi ayudante de profesor y yo le disminuía en lo posible su carga de trabajo para que empleara la mayor parte de su tiempo en sus estudios de doctorado. Esa fue una buena decisión.

En la ENEPI se empezó a trabajar en cambiar los planes de estudio. Se desarrollaron los llamados Planes Modulares. Yo participé poco en ese trabajo porque se empezó por modificar el plan de estudios de la Carrera de Medicina y yo estaba concentrada en mi trabajo en Biología, que fue una de las últimas en cambiar. Al cambiar el plan de estudios de Medicina desapareció la materia de Anatomía Humana y la UNAM había construido un edificio especial para esta disciplina que tenía 11 aulas, talleres de disección, área de museo, depósito de cadáveres, sala de espera, cubículos y tres sanitarios. Le propuse a las autoridades un proyecto de integración docente de diferentes disciplinas de las carreras de Medicina, Biología y Odontología, con el propósito original de realizar investigación de apoyo a la docencia que permitiera implementar mejores prácticas de laboratorio para los cursos de licenciatura. La Dra. Graciela Magaryl, que era Jefa del Departamento de Ciencias Biomédicas, me apoyó y colaboró conmigo en el desarrollo del Proyecto, que finalmente se aprobó como la creación de la Unidad de Morfofisiología (UMF) que se inauguró en 1982, bajo mi dirección.

Muy rápidamente los profesores adscritos a esos laboratorios empezaron a hacer trabajos de investigación y hubo áreas en las que los profesores adscritos no hacían nada y les fueron asignadas a otros grupos disciplinarios interesadas en el trabajo de laboratorios. Desde el inicio hubo un área de Biología del desarrollo y de Histología.

—¿Qué modelos animales solía utilizar usted en sus prácticas de Embriología o Biología del Desarrollo?

—En las prácticas para los estudiantes usábamos pollos y ranas.

—Embriología Animal y Biología del Desarrollo son dos asignaturas completamente distintas. ¿Recuerda usted cómo fue este proceso de transición profunda y conceptual de Embriología a Biología del Desarrollo en los planes de estudio de la ENEPI?

—No hubo necesidad de hacer esa transición ya que en la ENEPI los profesores, en su mayoría, fueron inicialmente traídos de CU y venían de Histología Humana, y se encontraron con que aquí también tenían que dar cursos de Embriología Humana y Embriología Animal Comparada. No había profesores preparados en Embriología Animal. Yo simplemente llegué y dije que eso era muy anticuado y que debíamos llamarle al curso Biología del Desarrollo y desde ahí partimos. Ventaja de las escuelas recién abiertas en las que todo está por hacer. Empiezas todo prácticamente desde cero. Como la elaboración de planes de estudio propios era un trabajo que había que emprender en todas las carreras de la ENEPI, se decidió usar este nuevo nombre de Biología del Desarrollo de forma extraoficial hasta que se estuviera diseñando el nuevo Plan de Estudios.

—¿Qué dificultades representó para usted el pasar de enseñar Embriología a Biología del Desarrollo?

—Eso no fue un problema realmente. Sentí la necesidad de conocer algunas disciplinas de la Biología como la Anatomía Comparada, Zoología, Genética. Eso me facilitó una mejor comprensión de la Biología del Desarrollo.

—¿Qué otro profesores de la ENEPI recuerda usted que enseñaron las asignaturas de Embriología y Biología del Desarrollo?

—Los iniciales ya los mencioné. Con el tiempo ellos se fueron, siguiendo sus propios caminos. El profesor Jorge Tolosa Sánchez se regresó a sus actividades en la Facultad de Medicina Veterinaria de la UNAM. El Profesor Pérez Astudillo se fue a trabajar al Instituto Politécnico Nacional y el Profesor José Luis Stephano se fue a hacer su tesis de Maestría a la Universidad de La Jolla, California. Los que inicialmente eran los Ayudantes de Profesor fueron tomando la responsabilidad de dar los cursos y de formar, a su vez, a nuevos ayudantes. De entre ellos, varios se dedicaron a la investigación, como son los casos de Luis Arturo Baiza Gutman y Martín Martínez Torres. Hubo otro llamado Jaime, cuyo apellido no recuerdo, que empezó a trabajar en una clínica de fertilidad.

La Carrera de Biología de la ENEPI y luego de la FESI pasó por un complejo proceso de cambios de los programas de estudio, desde la modalidad de un programa por asignaturas a la edición de varios programas modulares que se han ido perfeccionando con el tiempo. Muchas disciplinas desaparecieron como tal y quedaron integradas a otras en Módulos. En todas esas versiones de programas modulares se ha mantenido un módulo de Biología del Desarrollo.

—¿Alguna vez, como profesora de Embriología Animal y Biología del Desarrollo, recomendó la adquisición de algún libro en específico sobre estas asignaturas a la Biblioteca de la ENEPI o de la FES?

—Todos los años, las Jefaturas de Carrera nos pedían solicitar libros a la Biblioteca con el fin de adquirir libros útiles para nuestros cursos. Que se compraran o no esos libros dependía de las posibilidades presupuestales de la escuela. Así es que la mayoría de las veces no nos compraban los que pedíamos y cada año simplemente mandábamos la misma lista. El Balinsky[2] y el Scott Gilbert[3] (iii) fueron de los primeros libros que solicitamos.

 

 

[1] Arlette López Trujillo, La carrera de biólogo en la FES Iztacala. Una mirada a su historia, México, 2017.

[2] Boris Ivan Balinsky, Introducción a la embriología, Ediciones Omega, Barcelona, 1978.

[3] Scott Gilbert, Biología del Desarrollo, séptima edición en español, 2006.

Alejandro Hernández Daniel

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