Escribir para divulgar

El monstruo come-cerebros

El monstruo come-cerebros

Octubre 15, 2021 / Por Jemima Danitza Morales Alvarez

¿Sabías que en nuestro querido planeta Tierra existe un “monstruo” que puede comer cerebros humanos? Seguro te estarás imaginando una película de terror llena de zombies, pero es algo real que le sucede de 2 a 8 millones de personas a nivel mundial, quienes, según la WHO, sufren y viven con este “monstruo” come-cerebros.

Es “monstruo” se llama Taenia solium. Es un platelminto, parásito que puede vivir en el intestino de los seres humanos. Este gusano plano, conocido también como lombriz solitaria, ocasiona la enfermedad llamada teniasis, la cual deriva en algunos síntomas como dolor abdominal, pérdida de apetito, pérdida de peso y malestar estomacal.

Además de estos síntomas, se pueden encontrar segmentos de este gusano en las heces de los pacientes. Estos segmentos contienen huevos que, al ser ingeridos, se puede contraer la enfermedad llamada cisticercosis. El problema es cuando estos huevos llegan a órganos vitales, como el cerebro u ojos, pues los pacientes puedan perder estos órganos y en ocasiones la vida.

Cuando los huevos de este parásito se desarrollan como cisticerco en el cerebro, la enfermedad cambia de nombre por neurocisticercosis y puede ser tanto sintomática como asintomática. ¿A qué se debe la sintomatología? Para ello hay que conocer que nuestro cerebro tiene varios tipos de células neuronales, cada uno relacionado con una función de nuestro cuerpo. Así que la sintomatología está relacionada con la ubicación del cisticerco en el cerebro.

De manera muy general, vamos a dividir a nuestro cerebro en ubicación parenquimal (cisticerco rodeado por tejido neuronal por todos lados) y extraparenquimal (cisticerco rodeado por una parte del tejido neuronal y ventricular, rodeado por poco o casi nada del tejido neurona). ¿Qué síntomas podemos sentir? Epilepsia, dolores de cabeza, demencia, alucinaciones, náuseas, síntomas visuales, entre otras. Además, los síntomas de esta enfermedad guardan relación con la forma del parásito, tamaño, ubicación en el cerebro, y las características del paciente: edad, sexo, sistema inmune, etc.

Una característica bastante común en la mayoría de pacientes diagnosticados con neurocisticercosis, es el estrato socioeconómico. Afecta con mayor frecuencia a los sectores deprimidos económicamente, que no cuentan con los servicios elementales de agua y desagüe, y viven en condiciones poco higiénicas; alimentándose en su mismo centro laboral con viandas preparadas y/o venta ambulatoria, los cuales no cuentan con el cuidado de limpieza de manos, no usan cubiertos ni mucho menos ambientes limpios. Sin embargo no se descartan casos de neurocisticercosis en países desarrollados, como Estados Unidos y Europa, por estar en contacto con gente proveniente de Latinoamérica o por el consumo de embutidos u otros alimentos en base de cerdo infectados por cisticercos.

Regresando al cisticerco, ¿qué sucede cuando éste se aloja en el cerebro? Existen dos vías o caminos. Uno, que los cisticercos pueden seguir el curso que lleve a degeneración y posterior calcificación, lo cual genera poca sintomatología. El segundo camino es una etapa intermedia, la cual consiste en rodearse de tejido inflamatorio logrando quedar vivo y establecerse como cisticerco viable. Se desconoce cuál es el mecanismo para quedar viable o vivo e incluso seguir creciendo, lo cual es perjudicial para el paciente.

¿Existe un tratamiento actualmente para acabar con este parásito? Existen algunas drogas antiparasitarias que son usadas como tratamiento de NCC. Estas son: praziquantel, albendazol y oxfendazol. Praziquantel es usado generalmente para el tratamiento con cestodes y trematodes. Causa un rápido daño en el tegumento del parásito, ocasionándole parálisis y contracción. Tiene gran efectividad en el tratamiento con neurocisticercosis, especialmente en los cisticercos ubicados en parénquima cerebral. Esta droga tiene un tiempo de vida media en el organismo de seres vivos de entre 30 a 120 minutos (en animales) y más de 3 a 4 horas, en humanos, viendo que esta droga actúa de manera rápida y eficiente.

El Albendazole (ABZ) es un agente antiparasitario probado en humanos en 1982. En la actualidad es una de las principales drogas usadas en el tratamiento para neurocisticercosis. Una de sus propiedades es insoluble en agua y soluble en solventes orgánicos, lo que influye en la absorción en el hospedero y su acción antiparasitaria. Pero no es el más eficiente para el tratamiento cuando se aplica solo.

Y por último tenemos al Oxfendazole (OXF), un antihelmíntico de amplio espectro usado en vacas, ovejas y caballos, aunque recientemente se están realizando estudios preclínicos para utilizarse en el tratamiento para neurocisticercosis humana. Por lo cual aún sus resultados se encuentran en estudio.

Las drogas convencionales para el tratamiento de neurocisticercosis en humanos son: Albendazol y Praziquantel, siendo la combinación de estas dos drogas el tratamiento más eficiente. En el caso de Oxfendazol es usado para el control de helmintos en la ganadería. Al ser probado en cerdos para eliminar la cisticercosis se ha visto un alto índice de muerte del parásito, por lo que Oxfendazol podría ser una droga efectiva contra el estadio larval de Taenia solium en humanos.

Esta enfermedad puede estar desarrollándose de tal manera que van ocupando parte del cerebro, interrumpiendo las redes neuronales, dañando las neuronas y nosotros podemos estar viviendo con esta enfermedad en muchas ocasiones sin saberlo.

 

 

Referencias.

  1. Teniasis y cisticercosis. Organización mundial de la salud. 2020 Link: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/taeniasis-cysticercosis
  2. Taeniasis. Centros para el control y prevención de enfermedades. CDC. Link: https://www.cdc.gov/parasites/taeniasis/es/informativa/preguntas.html
  3. Efficacy and Safety of Anthelmintics Tested against Taenia solium Cysticercosis in Pigs. PLoS Negl Trop Dis. 2013;7(7). Link: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3723597/
  4. Aspectos clínicos e interrogantes en la neurocisticercosis. Link: https://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/neurologia/v04_n1-3/neurocisticercosis.htm

Jemima Danitza Morales Alvarez

Bióloga egresada de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH). Actualmente laboro en la Unidad de Gestión Académica de Posgrado de la misma universidad, como asistente de la parte académica de la Maestría en Inmunología. He laborado como Asistente de Investigación en neurocisticercosis en el laboratorio de Enfermedades Infecciones de los Laboratorios de Investigación y Desarrollo-UPCH, realizando una investigación sobre las proteínas que aparecen alrededor de los cisticercos que se añadían a un modelo animal. Al mismo tiempo he participado en actividades de divulgación científica para niños como voluntaria en American Chemical Society-Perú Chapter.

Jemima Danitza Morales Alvarez
Redoble por Scorza: Rancas, un eco incómodo

Noviembre 26, 2021 / Por Hugo Ernesto Hernández Carrasco

En pocas palabras

Noviembre 26, 2021 / Por Márcia Batista Ramos

Enseñar historia de la ciencia

Noviembre 26, 2021 / Por Ismael Ledesma Mateos

Orfandad: el dolor del desamparo

Noviembre 23, 2021 / Por Antonio Bello Quiroz

Latinoamérica, literatura, género e ideología en el siglo XXI

Noviembre 23, 2021 / Por Márcia Batista Ramos

El éxito y el fracaso

Noviembre 23, 2021 / Por María Teresa Andruetto

En pocas palabras

Noviembre 19, 2021 / Por Márcia Batista Ramos

¿Por qué consumir arte es importante?

Noviembre 19, 2021 / Por Eliana Soza Martínez