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Christian Mercedes, gestora cultural: el arte es para todos

Christian Mercedes, gestora cultural: el arte es para todos

Septiembre 14, 2021 / Por Maritza Flores Hernández

Christian Mercedes, abogada y gestora cultural, nos recibe en la Galería Correduría Rosete Sala de Arte. Comparte su preocupación por la generación de público admirador del arte y por las maneras en que se descubre a un artista.

—¿Cómo nace en Christian Mercedes, abogada de profesión, la idea de convertirse en gestora cultural?

—Vengo de una familia de artistas. Desde mi bisabuelo hasta mi mamá son pintores. Mi bisabuelo y mi abuela fueron pintores de óleo; y mi mamá es pintora de acuarela.

Estando en esa línea y en ese medio, veo que el artista tiene la gran dificultad de que, o produce obra, o está en las exposiciones generando espacios, o enmarca o hace contactos con los coleccionistas.

Entonces, al ser un proceso tan largo esta cuestión de generar obra y estar en su estudio, muchas veces no hay continuidad. Por ejemplo, mi bisabuelo tiene obra, pero al estar en su profesión de doctor y, al mismo tiempo, pintando, no hubo esa continuidad necesaria en su obra.

Veo que los artistas, de manera general, tienen ese problema. Muchos artistas están produciendo pero no se están dado a conocer, porque obviamente los tiempos no se les dan.

Así es como nace Galería Correduría Rosete Sala de Arte; con la idea de dar a a conocer a los artistas, ya sea emergentes o consolidados, para que tengan aquí su espacio, su casa.

—¿Por qué el nombre de Galería Correduría Rosete Sala de Arte?

—Tiene un significado, hicimos una investigación. Recordemos que estamos en la Calle de Vacas. Luego de que hacen una reordenacion numérica, le quitan ese nombre; ahora es la 9 oriente 213. Pero entonces, aquí en el 213, vivía un señor Rosete que era un corredor. Un corredor era la gente que vendía, en este caso, alcaparras, aceitunas, aceite de oliva, productos españoles; incluso, en el portón, todavía hay una hoja de parra, simbolizando que acá vivía esta persona. Así decidimos hacer este juego de palabras. Entonces, nos decidimos por “correduría”; en lugar de vender aceitunas, vendemos arte.

—¿Cuándo abrió esta correduría de arte?

—Abrimos con una exposición individual el 17 de septiembre del 2019, con un artista plástico que se llama Jesús Flores, quien presentó una obra de cerditos en acuarela y ocupó las tres salas que integran la galería.

—Ser gestor de arte requiere de creatividad, ¿cómo decides qué obra presentar?

—La verdad es que me ha pasado de todo. Por ejemplo, con Jesús Flores, primero conozco su obra; después, lo invito a hacer su exposición.

En otra ocasión, hicimos el planteamiento de una exposición con la temática de Puebla-Oaxaca. Busqué a los artistas oaxaqueños, ya teníamos a algunos, pero hay que llenar bien esos espacios y deben llevarse bien con el tema.

Luego, hicimos la de fotógrafos, “5 x 5”; en este caso, buscamos a los fotógrafos.

Muchas veces me ha pasado que hay gente que no sabe si son artistas o no; hay que redefinirlos como tales y así se les da el espacio.

Así que pasa, conoces la obra e invitas al artista; o tienes el título y tienes que contactar a los artistas.

En la de fotógrafos “5 x 5”, queríamos que fueran puros artistas hombres, por lo de la “discriminación inversa”. No quería que entraran mujeres porque está programada una segunda parte, que vamos a tener en diciembre, e incluye a un colectivo de mujeres, sólo de mujeres. De modo que si yo no incluía una exposición sólo de hombres; entonces, los hombres iban a quedar fuera.

La discriminación inversa no es más que, al darle derechos a un cierto tipo de personas, en este caso mujeres, llega un momento en que cierras las puertas a niños, ancianos y hombres.

Ese era el motivo, nada más. Estamos en apoyo de las mujeres pero no hay que olvidar al otro sector de la población.

—¿El gestor funciona como descubridor del artista y del arte?

—Creo que sí. Se da el apoyo, el camino del arte es muy difícil. Hay gente que complementa sus actividades; por ejemplo, es contador y pinta; o es ama de casa y pinta. Al no estár profesionalizados por no ir a una academia de arte, no se dan ese título de artistas. Dicen: yo hago mis pinturas pero no estoy consolidado como artista porque no tomé clases como tal. En muchos casos, aprendieron a pintar líricamente o tomaron algún curso. Creo que el mercado del arte es duro; la gente no reconoce a artistas natos.

—¿Una la galería ayuda al público a descubrirse como admirador del arte?

—Sí, en esta galería queremos generar a ese público. Incluye al que tomó curso de arte, al que no, al que quiere aprender, al que quiere valorar una obra de arte. Porque el arte debe ser para todos en el sentido de que debemos asistir a museos, a galerías tanto públicas como privadas, para que en esa generación de cultura apreciemos al artista, independientemente de nuestra posibilidad económica; pero siempre habrá algo que te pueda gustar y puedas adquirir, o simplemente admirar.

—¿En Puebla hay turismo de arte?

—Sí, pero lo vemos muy centralizado en el Barrio del Artista. El Barrio del Artista debe ser ese parteaguas para generar nuevos movimientos porque es el primer referente que tenemos en la ciudad.

—¿La galería, qué nuevos referentes ofrece?

—Esta última exposición, el “Universo Xilográfico”, me gustó porque el artista regaló sus estampas. Hizo cinco intervenciones y de las cinco el vistante puede llevarse una estampa o las que quiera. El artista está en la idea de lograr esa generación de público; además, él no vende su arte, así me lo dijo.

La exposición está muy bien, porque en esta idea de generación de arte vinieron los skaters, jovencitos de 15 años, se llevaron sus estampas y me pidieron bolsas para llevárselas. Así que el arte sí es para todos.

Pero hay gente que en esta cuestión de respeto, de no tocar la obra, no se llevó la pieza. Hay dos polos.

—¿Cómo la galería ayuda con el arte conceptual?

—Para mí, en lo personal, el arte conceptual es complejo porque no es tanto la obra de arte como tal sino el discurso que tenga el artista. Por ejemplo, a partir de una lata de atún puede echar un discurso para que tú te creas que eso es arte.

Es algo que está muy estrucurado. El artista tiene que trabajar en la conceptualización del discurso. Es complejo, aquí podríamos montar algo así; pero si el discurso no está bien, entonces no le interesa al público.

—¿Una galería de arte puede formar a un comprador o coleccionista de arte?

—Sí, a través de las exposiciones; de que la gente asista a varias exposiciones y de que se haga de un ojo clínico, observando, visitando los museos y las galerías; incluso, así se genera un público.

Algo importante, la gente debe leer, lo que sea, lo que le guste; por ejemplo, novela, historia, física, para acrecentar su concentración. Porque las redes sociales ayudan, pero el cerebro humano está disminuyendo su capacidad de concentración a 30, 20 o 10 segundos; y la concentración es muy importante para educar al ojo, para apreciar el arte.

En esta galería, por el momento, como encargada de la museografia y la selección de la obra, se busca cuidar la calidad y el valor artístico de la obra. Contacto a los artistas, ellos mandan su portafolio y de este, escojo la obra que se va a exponer.

Por ejemplo, la actual exposición clausurará el 2 de octubre, cae en sábado; y el 9 de octubre se inaugura “Cobalto 60”, con artistas de Tijuana y de la ciudad de Puebla. Con ese tema abrimos espacio a la expresión, digamos de protesta; el problema sigue vigente, en el desierto, causando muchos problemas.

Porque el arte nos habla de los problemas sociales y culturales, y de la actualidad; también es un reflejo del tiempo, en obras montadas anteriormente podemos ver qué movimientos sociales existieron en el pasado.

 

De esta manera culminamos la charla con Christian Mercedes, quien obliga a repensar cómo educaremos a nuestro “ojo clínico” para apreciar mejor el arte antiguo y actual.

 

Maritza Flores Hernández

Cuentista, ensayista y también abogada. Egresada de Casa Lamm, donde hizo la Maestría en Literatura y Creación Literaria. Considera el arte, la ciencia y la cultura como un todo. Publica dos columnas literarias cada semana, en distintos diarios. Su obra ha formado parte de la antología de cuentos “Cuarentena 2020”.

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