Superman de Gunn o el salto cuntico probable

El salto cuántico, en el imaginario mundial, corresponde a una de las realidades posibles, si no fuera porque sólo se le ha visto en la ficción literaria, en las películas o series de Televisión, y en Superman, la película. De cualquier modo, Si Usted, querido lector, pudiera elegir entre millones de universos, ¿cuál preferiría?

Superman, conocida en México como como Superman: Legacy, del realizador y guionista James Gunn, diseñada por el propio James Gunn y Peter Safran, presenta la solución probable al Superman tradicional y a Superboy que muchos recordarán en los comics de la década de 1950 y en las caricaturas que pasaban por la televisión en la década de 1980.

Por supuesto que si de casualidad Usted no sabe de estos universos de Superman, no importa porque la película de Gunn es divertida y no requiere del conocimiento de los antecedentes de este metahéroe.

Como tampoco es importante que el espectador esté enterado de la mecánica cuántica, la computadora cuántica, el agujero negro, los universos de bolsillo ni los saltos cuánticos; porque, desde finales del siglo XIX hasta la fecha, son objeto de estudios y descubrimientos científicos que suenan cotidianamente en nuestros oídos y a los que prestamos atención con la esperanza de encontrar soluciones al inesperado momento en el que vivimos. Y que por otra parte, animan los videojuegos que, en buena medida, como técnica cinematográfica, también ocupan los dominios de Superman.

Se dice, en términos generales, que el salto cuántico es el cambio brusco y prácticamente instantáneo del estado físico de un sistema cuántico; intentar someter el tiempo y el espacio para medir y anticipar la proximidad de uno de estos saltos es, en la película, una realidad que requiere de absoluto control para evitar consecuencias catastróficas, pues se sabe que la cantidad de luz y calor, o de oscuridad y frío, estallan en los átomos de todos los entes, tal y como ya lo habían predicho la física y la mecánica cuántica.

La película no es una clase de ciencia, sino más bien es una clara muestra de cómo el comic primigenio, y la narrativa y el guion, se apegan a los fundamentos que la hacen —dentro de ese código—, creíble, verosímil y amena.

Metafóricamente, salto cuántico se refiere a un cambio abrupto en el nivel de percepción y conciencia que una persona tiene de la realidad; y para que una película caiga en el terreno del arte debe necesariamente hacer uso de la metáfora al extremo de que lleve al observador a plantearse algunas preguntas que no necesariamente ha de responder de inmediato o después, porque acaso ni el propio Superman podría hacerlo.

Porque Superman (David Corenswet) sufre, a lo largo de la película —gracias a sus padres biológicos, y a los terrenales, Jonathan y Martha Kent, (Pruitt Taylor Vince y Neva Howell), sus robots, su perro Crypto y a Lois Lane (Rachel Brosnahan); así como a una lucha de ideologías; de poderes políticos y militares; y la manipulación de los ambiciosos —, una transformación personal, física y espiritual que lo lleva a entender los reproches íntimos de Lex Luthor (Nicholas Hoult), y a darle una respuesta que a él mismo le sirve para resolver sus propios conflictos, abriendo la probabilidad de una certeza universal para todos las criaturas. Transformación que de un modo u otro también viven otros personajes que se alían con el protagonista o con su antagonista.

 

El salto cuántico no está lejos de la humanidad, a lo mejor deberíamos prepararnos.

¿Qué tal si ante la destrucción definitiva de su propio planeta, Usted pudiera salvar a su hijo único enviándolo a otro? ¿Cuál escogería?

Antes de responder deberá estar consciente de que ese descendiente suyo será un alienígena en cualquier parte a donde llegue. ¿Usted preferiría que se mezclara con el resto de los habitantes para pasar desapercibido? O que, por el contrario, ¿someta a todos los habitantes y los haga sus esclavos? ¿O que gracias a sus capacidades se proponga ayudar a ese planeta y tal vez los aleje de la aniquilación?

Tome en cuenta que Usted solamente es un humano del planeta Tierra, aunque en el caso de Kal-El, mejor conocido como Superman, es hijo de Jor-El (Bradley Cooper) y Lara Lor-Van (Angela Sarafiyn); ellos son del planeta Krypton, a punto de extinguirse; y su hijo, al pasar de una realidad cuántica a otra, adquiere poderes ultra-terrenales; y aún así, la película comienza con este meta-humano casi vencido.

En otra hipótesis, su hijo es un chico superdotado, cuya capacidad de imaginación e inteligencia está a la altura del alienígena, Superman.

No obstante, en su primogénito anida una de las enfermedades más graves de muchos terrícolas: la envidia. ¿A qué dimensión enviaría a su hijo? ¿Y cuál sería su objetivo?

Considere que es factible que su hijo sea alguien como Lex Luthor, un genio, supermillonario, capaz de dominar las paradojas del universo y establecer universos de bolsillo. Cuidado con la tentación.

Eventualmente, tal vez Usted quisiera crear su propio universo de bolsillo. ¿Cómo sería? ¿Le daría acceso a todos sus familiares, amigos y vecinos o se reservaría el derecho de admisión? ¿Cuáles serían sus reglas? Por ejemplo, se admiten sólo calvos, de ojos azules, vestidos con smoking; o exclusivamente a aquellos que a todo lo que Usted diga le respondan con frases: “como siempre, Usted siempre tan sabio”; “Sí, Usted tiene toda la razón del mundo, qué digo del mundo, del Universo”. “Pero, mi querido amigo, Usted decide el tiempo, nosotros lo seguimos”.

O quizás, Usted, querido lector, desee saltar con su pareja a un espacio donde ambos floten envueltos en la sensación de la seguridad y confianza que da el ser amando, sintiendo que son los dos únicos seres existentes en el cosmos.

Si ve Superman: Legacy, sabrá muchas respuestas de Superman y Lex Luthor.

Como siempre, querido lector, Usted tiene la última palabra.

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Maritza Flores Hernndez

Cuentista, ensayista y tambin abogada. Egresada de Casa Lamm, donde hizo la Maestra en Literatura y Creacin Literaria. Considera el arte, la ciencia y la cultura como un todo. Publica dos columnas literarias cada semana, en distintos diarios. Su obra ha formado parte de la antologa de cuentos Cuarentena 2020.

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