De color humano

¿Por qué leer escritoras?

¿Por qué leer escritoras?

Octubre 22, 2021 / Por Eliana Soza Martínez

fizcaeliana@gmail.com

 

Uno de los retos que me puse este año fue leer libros de escritoras, porque en alguna entrevista me preguntaron cuáles eras mis referentes literarios y me di cuenta de que nombraba escritores y ni una sola mujer. Desde hace unos años descubrí a varias contemporáneas que me emocionaron con sus letras y, al escucharlas y revisar artículos, más nombres fueron apareciendo y buscando sus obras encontré verdaderas joyas.

Hoy sí puedo decir que mis referentes se han equilibrado en cuanto a género, incluso consigo señalar más nombres femeninos porque me he vuelto adicta a descubrir autoras clásicas o contemporáneas. De esta forma no solo me nutro de sus historias y lenguajes, sino que también voy creando un grupo de “ancestras” que allanaron el camino para las que vamos llegando, recién, al ámbito literario y que leerlas, además de un placer, es un compromiso.

Este mes se celebra el Día de la Escritora, instituido en España el 2016 y hace un par de años a nivel internacional. Esta fecha tiene el objetivo de visibilizar el trabajo de mujeres en el ámbito de la literatura. La razón es que durante el transcurso de la historia muy pocas han sido reconocidas, no se las ha incluido al canon ni son parte de autores que se estudian en colegios o universidades. A la mayoría se las ha aislado, y no por falta de calidad, sino simplemente por su género. Como ejemplos podemos ir hasta el siglo XIX, cuando en una primera instancia se le atribuyó la autoría de la novela Frankenstein a Percy Shelley, esposo de Mary Shelley, porque no creyeron que una mujer fuese capaz de escribir ese libro.

De la misma manera, las hermanas Brontë tenían que publicar con los seudónimos Currer, Ellis y Acton Bell. Un ejemplo más reciente es el de la autora de la saga de Harry Potter, Joanne Kathleen Rowling, que tuvo que firmar como J. K. Rowling porque a su editor le pareció que un nombre femenino no sería positivo para la venta de los libros. Eso cuando fue aceptada, ya que varias editoriales rechazaron su primer manuscrito.

Doris Lessing, escritora iraní, cuenta en uno de sus ensayos que después de haber ganado prestigio, hizo un experimento mandando unos manuscritos inéditos con un pseudónimo desconocido a las editoriales donde ella publicaba, siendo rechazada. Ni siquiera los que se decían conocer su obra reconocieron su trabajo.

La última noticia, quizá contradictoria a lo que venimos exponiendo y de la que deberíamos hacer una reflexión más profunda en otro artículo, es la que informa que tres guionistas varones se hicieron pasar por una escritora y revelaron su secreto cuando ganaron un premio millonario.

Parecería que en nuestro siglo las escritoras tendrían las mismas oportunidades que sus colegas hombres. No obstante, todavía, galardones como el Nobel de Literatura se entrega a más autores que autoras y me imagino que aquello, en pequeño, se replica en los premios nacionales. Así es en Bolivia con el Premio Nacional de Novela.

Todavía, las mesas de conferencias y lecturas de varias ferias del libro en todo el mundo son llenadas con hombres, dejando un pequeño lugar a las mujeres. Por eso, ¿será necesario organizar eventos y concursos solo femeninos? Estoy segura de que no. Lo importante es que los jurados entreguen los premios a quien en realidad lo merece, sin importar su género, y lo mismo los organizadores inviten sin tomar cuenta aquello.

Como lectores debemos ser parecidos, que no prime el nombre para elegir un libro, y para equilibrar las cosas propongámonos leer un poco más a las escritoras. Les aseguro que no se arrepentirán, conocerán historias en todos los géneros, los transportarán a mundos increíbles, los pasearán por lugares impresionantes, degustando de un lenguaje lírico, sencillo y también barroco. ¡Anímense!

Algo que me alegra es que durante todo este año, que tomé bastantes talleres literarios, en todos, la mayoría siempre éramos mujeres. Eso significa que estamos buscando capacitación, aprender y mejorar y, por tanto, el futuro es nuestro.

Eliana Soza Martínez

Eliana Soza Martínez (Potosí, Bolivia) Autora de Seres sin Sombra (2018). 2da. Edición (2020) Ed. Electrodependiente, Bolivia. Junto a Ramiro Jordán libro de microficción y poesía: Encuentros/Desencuentros (2019). Antología Iberoamericana de Microcuento (2017), compilador Carvalho; Escritoras bolivianas contemporáneas (2019) compiladoras: Caballero, Decker y Batista, Ed. Kipus. Bestiarios (2019), Ed. Sherezade, Chile. El día que regresamos: Reportes futuros después de la pandemia (2020), Ed. Pandemonium, Perú. Brevirus, (2020), Brevilla, Chile. Pequeficciones: piñata de historias mínimas (2020) Parafernalia, Nicaragua. Historias Mínimas (2020), Dendro Editorial, Perú. Microbios, antología de los Minificcionistas Pandémicos (2020), Dendro Editorial, Perú. Caspa de Ángel: cuentos, crónicas y testimonios del narcotráfico, Carvalho y Batista. Umbrales, Antología de ciencia ficción Latinoamericana (2020), Ediciones FUNDAJAU, Venezuela. https://www.facebook.com/letrasenrojo Instagram: @Eliana.Soza https://www.youtube.com/channel/UCJC8RtYxDvq0JVrb2ZIioeg

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