Tinta insomne

El consuelo de los libros

El consuelo de los libros

Febrero 25, 2024 / Por Fabiola Morales Gasca

Puesto que los seres humanos somos la única especie que se enfrenta a prever su propio final y tiene consciencia de ello, nos lleva tiempo asimilar las ideas que giran en torno a la muerte. La mayoría de nosotros evitamos a toda costa, quizá como un mecanismo de defensa, pensar sobre el deceso personal y de nuestros seres cercanos. En una sociedad como la nuestra, donde el culto a la perfección, belleza, salud y eterna juventud, son el pan nuestro de cada día, es difícil hablar sobre la senectud y la muerte. No somos capaces de aceptar nuestra propia vejez o detrimento de nuestros cuerpos. Sólo frente al Memento mori tomamos consciencia de nuestra frágil existencia. Y aunque parezca terrible, no lo es: sólo se trata de un sueño más profundo: “La muerte no tiene nada terrible. Se caen en sueño y el mundo desaparece, cuando todo va bien” (Norbert Elias, 106), es sólo un paso para la desaparición de nuestro mundo individual como tal. Significativas epifanías son reveladas frente a la muerte de nuestros seres queridos o cercanos. Si tenemos suerte, la aceptación de nuestra condición humana estará integrada en un largo proceso de duelo y reflexión que se constituye, en la mayoría de los casos, a través de años.

En el libro Dios fulmine a la que escriba sobre mí, Aura García-Junco realiza interesantes reflexiones en torno a la muerte. La autora nos lleva de la mano en su narración particular sobre la pérdida. Describe parte de relación con Juan Manuel García-Junco Machado, mejor conocido como H. Pascal, y tras la muerte del escritor, héroe y padre, a una reconciliación personal anhelada. H. Pascal, difusor cultural sobre todo de ciencia-ficción, poesía dark y pulps de terror, es el protagonista de esta novela. Es preciso advertir que estos ensayos no sólo giran en torno al duelo, van más allá. Es un conjunto de referencias bibliográficas sobre algunos de los libros favoritos de la biblioteca recibida como herencia. Es un mapa, una investigación y recapacitación frente a los libros familiares que van integrando nuestra personalidad.

Aura García-Junco inicia el recorrido con el verbo revestido de plumas, la palabra pájaro, tierra y naturaleza; bosques impregnados de años que nos va narrando de forma honesta, planteando la necesidad de acercarse al padre imposible de comprender con recuerdos dolorosos, con el enigma de una biblioteca frente a sus ojos y memorias sobre el promotor. Sólo a través de la relectura de algunos de estos libros se entienden las cosas omitidas.

Alberto Manguel en El viajero, la torre y la larva: el lector como metáfora nos recalca que:

 

El libro es muchas cosas. Un receptáculo de la memoria, un medio para superar las limitantes del tiempo y el espacio, un lugar para la reflexión y la creatividad, un archivo de nuestra experiencia y la de los otros, una fuente de iluminación, de felicidad y, en ocasiones, de consuelo, una crónica de eventos pasados, presentes y futuros, un espejo, un compañero, un maestro, una convocatoria de los muertos, un divertimento (18).

 

Aura García-Junco toma esta memoria personal y punto de reflexión paterna con tiento y lentitud; señala que los dos libreros de madera rojiza tenían personalidad, y empezar a releer le daba temor: “te atreves, con la mano titubeante y el aliento entrecortado, en un acopio de valor, un acopio que, piensas, es absurdo, por qué lo que harás es, de hecho una nimiedad, a sacar un libro” (22). Vencido este primer miedo, la investigación le permite crear fichas de algunos libros, emergen de las remembranzas para tejerse con su presente. Se menciona entre otras a: Las Cosmicómicas, de Italo Calvino (Minotauro 1985), Historia abreviada de la literatura portátil, de Enrique Vila-Mata (Anagrama 2014), Alexis o el tratado del inútil combate, de Marguerite Yourcenar (Alfaguara), La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero (Seix Barral, 2013). También varios libros antiguos, herencia de sus abuelos alemanes, son pretexto para hallar un sentido condescendiente, la aceptación de errores e imperfecciones paternas. La autora recibe a la biblioteca como compañera, maestra, mapa del camino de los muertos a la vida plena; convocatoria explicita de H. Pascal.

La lectura es un mundo a sumergirse, un acto vivo tal como una ruta a seguir, “el camino recorrido” señala también Alberto Manguel:

 

Ambas metáforas —libro y camino— tienen la ventaja de una gran simplicidad y del conocimiento popular, y el paso de la imagen a la idea (o, como diría mi antiguo libro de escolar, del vehículo al tenor) se puede llevar a cabo de manera natural y tranquila. Por lo tanto, vivir es viajar a través del libro del mundo, y leer es abrirse camino por un libro, es vivir, viajar por el mundo mismo. (21)

 

García-Junco toma el riesgo de seguir la ruta señalada por el padre. Va poco a poco haciendo conexiones entre los libros y los hechos. No sólo oye al hombre divorciado y con una vida desconocida para la hija. Ella toma siempre a través de los libros, el tiempo de comprender más la propia experiencia del progenitor. Aprende a escuchar y leer de forma asertiva, en palabras de Maguel “Escuchar es, en buena medida, un esfuerzo pasivo; la lectura es uno activo, como el viaje.” (22) Esta actitud activa de viajar a través de los libros la hace cerrar ciclos y sobrevivir a su duelo personal.

De acuerdo a entrevistas realizadas a la escritora García-Junco, hay una relación profunda con el padre y en su caso, tuvo que superar distintos duelos

 

—Una cosa que me pareció a mí es que hay varios duelos por la pérdida de un padre. Hay un duelo previo que es la pérdida del padre en la infancia y es un duelo del que se habla menos, muy ligado a la pérdida de la infancia como ese lugar que en general tiende a ser el de la seguridad. Es ese momento cuando pierdes a tu padre como un ídolo, que es algo muy socialmente aceptado, ya que es el que protege. Cuando se pierde esa figura, empieza un gran duelo que no es suficientemente hablado y muchas heridas luego penden de ese duelo.

Yo me di cuenta de que una parte importante del proceso que tenía que hacer era reconciliarme con la noción de héroe, con el gran dolor que me había causado perder la noción de héroe y la pérdida de certeza que hay con eso. Ahí hay una pérdida muy grande.

Este segundo duelo está muy ligado a ese primero, al menos para mí. Tiene mucho que ver con la relación que llevas con esa persona y con esa frase que me dijeron de “Nunca eliges cuando pierdes a alguien”. Por lo que ese segundo duelo siempre va a estar ligado con el estado de ánimo y la relación entre ambos, que a su vez están ligados con el primer duelo. (La nación, 2023)

 

Para ella, el rompimiento de la figura paterna como héroe es traumático y acompaña el resto de la vida. Además considera que muchas mujeres feministas tienen “conflictos no resueltos con sus padres o cosas que no se han atrevido a hablar”. Aurora García sostiene acerca de sus lectores “Otra cosa que me ha gustado de la gente que ha leído el libro es que me han dicho que les ha permitido ver a sus padres con otra luz, acompañar ese proceso de pasar de un enojo a una comprensión. No digo que le haya solucionado la vida a nadie, pero sí es el caso de lo que me pasó a mí y sí tiene una influencia en personas que están pasando por procesos similares, especialmente hijas.” (La nación, 2023)

El feminismo es un elemento señalado en la obra Dios fulmine a la que escriba sobre mí. Afirma “Somos hijas de macho progres… El cambio generacional ha sido un choque que ha abierto brechas colosales entre padres e hijas”. Considera que la visión distinta que sostenía tanto el padre como la hija de estos temas fueron parte del resentimiento que existió hacia él y razón del alejamiento. El movimiento Me too es mencionado, considera que produce ciertas diferencias con su padre pero también acepta que Juan Manuel García-Junco Machado, en algún momento de su carrera, creó talleres exclusivos para mujeres pues notó que asistían pocas a los talleres de escritura. Los pequeños homenajes y menciones de su padre por parte de alumnos, por supuesto también jóvenes mujeres, la hacen reflexionar sobre el empuje intelectual que causó el trabajo de H. Pascal entre ellas.

La lectura la hace consciente de lo que Manguel señala: “que si bien los lectores somos viajeros, no somos pioneros: el camino que tomamos ya ha sido pisado y los mapas del campo se han trazado ya […] los lectores permiten otra geografía y otra historia conforme avanzan por el texto, un espacio y tiempo que pertenecen a la narrativa textual y que se recrea en los ojos de los lectores” (33). Queda claro que para la autora de Dios fulmine a la que escriba sobre mí los libros son parte esencial, como lo manifiesta:

 

Mi propia biblioteca es algo que amo profundamente y sin lo que no puedo imaginar mi casa. Es lo que en muchos sentidos le da el sentido de casa a mi casa, además de mis gatos, mis muebles, mis plantas. Creo que simplemente aprendí a pensarla como una biblioteca personal más que como un conjunto de libros, y aprendí a apreciar la gran bendición —sin sentido católico— que significa tener a la disposición esta bellísima y enorme biblioteca. (Confabulario. El universal, 7 de Octubre de 2023)

Dios fulmine a la que escriba sobre mí es un mapa interesante que nos lleva a Paul Auster, José Martí, Rosa Montero, C. S. Lewis, Simone de Beauvoir, entre otros grandes autores y nos invita a poner nuestros sentidos alertas, a leer y vivir a través de las buenas lecturas. Desempolvar libros leyendo es un ejercicio mental extraordinario, sirve no sólo para re-crear nuestra memoria sino para organizar nuestra propia vida y superar nuestros duelos personales.

 

Referencias

García, Junco Aura. Dios fulmine a la que escriba sobre mí. Sexto Piso. Ciudad de México. (2023)

García, Marco Daniel. “Aura García-Junco:Muchas heridas que nos deja la muerte de un padre vienen de un primer gran duelo”. La nación. 14 de septiembre de 2023 https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/en-las-redes/aura-garcia-junco-muchas-heridas-que-nos-deja-la-muerte-de-un-padre-vienen-de-un-primer-gran-duelo-nid14092023/

Manguel, Alberto. El viajero, la torre y la larva: el lector como metáfora. Fondo de cultura Económica. 2014

Norbert, Elias. La soledad de los moribundos. Fondo de Cultura Económica. México. (2015)

Rincón, Juan Camilo. “Sobrevivir en los libros del padre: entrevista con Aura García-Junco”, en Confabulario. El universal. 7 de Octubre de 2023. https://confabulario.eluniversal.com.mx/sobrevivir-en-los-libros-del-padre-entrevista-con-aura-garcia-junco/

Fabiola Morales Gasca

Fabiola Morales Gasca Licenciada en Informática por el Instituto Tecnológico de Puebla. Egresada de talleres literarios en la Casa del Escritor y la Escuela de Escritores. Terminó el Diplomado en Creación Literaria en la SOGEM-IMACP de Puebla. Maestra en Literatura Aplicada por la Universidad Iberoamericana. Autora de los poemarios “Para tardes de Lluvia y de Nostalgia” 2014 y “Crónicas sobre Mar, Tierra y Aire” 2016 Editorial BUAP. Libros infantiles “Frasquito de cuentos” y “Confeti” 2017, BUAP y Libro de minificciones “El mar a través del caracol” Editorial El puente 2017. El niño que le encantaban los colores y no le gustaban las letras 2018. Luciérnagas 2020. Participante de varias antologías en España, Paraguay, Chile, Colombia y México. Lectora voraz y escritora incansable.

Fabiola Morales Gasca
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